
El control de las autoridades termina en la puerta de la planta.
Mientras las plantas potabilizadoras prometen "agua purísima", después atraviesa un sistema de tuberías que se ignora sistemáticamente como debilidad central.
Según la Ordenanza sobre Agua Potable (TrinkwV) y las declaraciones de los proveedores de agua se aplica:
„La calidad del agua se controla a la salida de la planta potabilizadora conforme a los requisitos legales."
Con este y los dos artículos siguientes nos ocupamos de la contaminación que el agua potable adquiere en su camino a través de tuberías públicas.
💧El hecho de que las plantas potabilizadoras están autorizadas a introducir en el agua más de 90 sustancias químicas para desinfección y protección contra la corrosión de sus tuberías y filtros, ya lo hemos analizado detalladamente en este canal.
💧También que la afirmación "el agua potable es el alimento más controlado", desde 2020 se considera legalmente engañosa, fue ya abordada aquí.
💧Hoy acabamos con otro mito:
Desde la planta potabilizadora hasta tu grifo, el agua potable atraviesa una red de tuberías a veces muy ramificada – frecuentemente con una longitud de 50 kilómetros o más. En este camino pasa por depósitos, túneles, estaciones de presión, acometidas domiciliarias, tuberías de acero corroído con depósitos de minerales, tuberías incrustadas con desprendimiento de material y sedimentos, tuberías encostradas con biofilm bacteriano, ampollas de óxido que pueden afectar masivamente el flujo, así como películas de corrosión con precipitación de óxido de hierro, frecuentemente en combinación con biofilmes y contaminantes.
En el próximo post echaremos un vistazo a este "mundo subterráneo" de las tuberías de agua fresca y mostraremos con base en estudios cómo:
– la corrosión forma depósitos,
– se liberan metales,
– se favorece el crecimiento de biofilm
– y los residuos de desinfección se descomponen, que pueden cambiar el sabor, olor y color.